lunes, 14 de mayo de 2012

La chicharra (La Razón)




                                                     GALICISMO O PIJOTERISMO

                  Estamos rodeados de galicismos o anglicismos. Aunque yo lo llamaría: pijoterismo. Son  extranjerismos, palabras o expresiones derivadas del francés u otro idioma que se han incorporado al castellano. Cuando hablas con ciertas personas utilizan más galicismos que palabras en castellano. Y no se te ocurra preguntar qué quiere decir esa palabra porque te miran como si fueras un bicho raro.

                Es cierto que no siempre es incorrecto el uso de estas palabras, pero la Real Academia Española (que de esto sabe un poco) aconseja evitarlas cuando  en español se disponga de recursos propios para expresar esa información, porque considera que esta forma de expresarse  genera un empobrecimiento del castellano.
                Pero este pijoterismo lo utilizamos porque nos sentimos más importantes, con más categoría.  Y peor aún es que ya hay personas que utilizan estas palabras sin conocer el verdadero significado en castellano. Pero y lo bien que quedan cuando dicen:
               Take-out (sacar). Check-in (facturación, registro). E-book (libro electrónico). Backstage (camerino). Weekend (fin de semana). Hat trick (triplete).Cash flow (movimiento de dinero). Affaire (caso, asunto).  Chaise longue (tumbona, diván). Amateur (aficionado). Chef (jefe de cocina). In (dentro). Out (fuera).
               Cuanta memez. Éstas son sólo una mínima parte de las chorradas que tienes que oír a lo largo del día con este pijoterismo que se ha instalado, como un mal endémico en expansión,  en nuestro lenguaje. No he explicado lo que significa pijoterismo, espero que estos (huppés) del lenguaje sepan lo que significa.
               Nos gusta aparentar aunque sea en detrimento  de nuestra propia lengua.

               Somos más de dos los que pensamos así.

martes, 8 de mayo de 2012

La píldora


Se abre una ventana a la esperanza desde Francia.
Alguien que le plante cara a la mierda esa, o como se diga, Mer..., esa de Alemania. 

La píldora

Recortes para la sanidad porque no hay dinero. En cambio le meten una inyección de 7000 millones de €  a BANKIA.
Mientras tanto, el resto de la sociedad en coma económico.

                                        ***



lunes, 30 de abril de 2012

La Chicharra (La Razón)




TÓPICOS TÍPICOS




Estoy un poco harto de los tópicos que se utilizan cuando no se quiere o no se puede hacer algo como simple y burda justificación.
“No hay más que futbol en la tele”. “Solo hablan de futbol en la radio”,  éstos son algunos de los tópicos que más utilizan las personas a las que no les gusta el futbol. En la actualidad nadie debería utilizar este tópico argumento porque si no quieres ver un partido de futbol, ni escucharlo por la radio, hay muchas otras cadenas de televisión y emisoras de radio para poder ver y escuchar cualquier otro programa. Pero en el fondo lo que realmente les molesta, no es que haya futbol a todas las horas, porque eso no es cierto, el motivo real  es que  les da rabia por no poder compartir y disfrutar de esa alegría,  ilusión,  pasión, euforia, que todos los amantes de este deporte sentimos.
Si no quieres ver el futbol se pueden hacer otras muchas actividades, como leer. Y hablando de leer, otro de los tópicos típicos que se suelen utilizar es: “A mí me gusta mucho leer pero es que no tengo tiempo”. Ja. Y yo me lo creo. Es posible que no tengamos el tiempo que nos gustaría para leer, pero el “tiempo” sólo es la excusa perfecta y quedarnos a gusto con nuestra conciencia para justificarnos de la ausencia de lectura.
Si no te gusta el futbol no lo veas, si no quieres leer no leas. Pero no más tópicos típicos sobre el futbol y  la lectura.
Somos más de dos los que pensamos así.




lunes, 16 de abril de 2012

La chicharra (La Razón)



BEBÉS ROBADOS


No entiendo por qué hoy sigue habiendo  tanto oscurantismo a la hora de hablar de los bebés robados.
Había  variedad en la forma de actuar, pero en la mayoría de los casos, los  responsables de las clínicas decían a los padres que sus bebés habían muerto al nacer, a las pocas horas, y aceleraban los trámites de enterramiento, lógicamente sin la participación de la familia. Eran casi técnicas nazis, tramas poco menos que policíacas,  con la participación de monjas, curas, médicos, funcionarios. Los bebés eran entregados a otras parejas previa falsificación de los documentos, y cobrando por ello una buena suma de dinero. Hasta ahora, ni el Estado español ni las autoridades pertinentes, en ningún momento han puesto los medios para desenmascararlos.
En Castilla y León hay más de setenta denuncias de niños robados. La asociación de bebés robados de Castilla y León pide que se cree una base de datos de ADN, dependiente del Instituto Nacional de Toxicología, para poder cotejar los perfiles genéticos. Estas mujeres se han convertido en auténticas detectives, lo saben todo sobre ADN, legajos, fiscalías, exhumaciones, registros…
Hay un celador en León, ya jubilado,  que fuera de micrófono ha confesado que en el hospital que trabajaba tenían a un niño muerto, que era el que le enseñaban a los padres que insistían en ver a su hijo cuando le decían que había muerto. Hasta que lo sustituían por otro “porque ese daba olor”.

Ya imputaron a la primera monja. Esperamos que sigan tirando del hilo.
Somos más de dos los que pensamos así.







martes, 3 de abril de 2012

La chicharra




                                              La Razón     
                                             
                                          Racismo sexista
       
             Hace algunos meses ya dediqué esta columna a las memeces sexistas  que algunos políticos y  no menos trasnochadas feministas quieren imponernos.  
Algunas  universidades, autonomías y los sindicatos CCOO y UGT han elaborado unas guías del lenguaje “no sexista”. Unas guías, por cierto, carísimas que todos tendremos que pagar (después dicen  las comunidades que no tienen dinero).
Estos racistas del lenguaje   quieren imponernos su doctrina a través de estas guías que, en la mayoría de los casos, han sido escritas sin la participación de lingüistas. Habría que recordarle que  las palabras no tienen sexo, únicamente tienen género. Por lo tanto el  lenguaje no es machista, estas guías lo quieres hacer feminista.
Una de las muchas consignas absurdas y farragosas que nos dictan es que cuando hablemos del paro tenemos que decir: «personas sin trabajo» y no «número de parados». Tampoco: «becarios», hay que decir, «personas becarias». O sea, que ahora  tenemos que aprendernos las nuevas expresiones. La Real Academia Española ha criticado estas publicaciones porque si se aplicaran las directrices propuestas «no se podría hablar» y las normas no garantizan «la visibilidad de la mujer». Además, añaden, que estas recomendaciones «contravienen» las normas de la Academia.
 El uso del masculino genérico no responde a discriminación ninguna, sino a la ley lingüística de la economía expresiva, estas guías están violentando las normas gramaticales. Discriminan el sentido común. Y este sentimiento de rechazo que tienen a como  hablamos la mayoría tiene un nombre: racismo. Racismo sexista.
La lengua sirve para comunicarse, y no es conveniente manipularla.
Buenas noches y nochas. Jóvenes y jóvenas. Ridículo, ¡no!
            Somos más de dos los que pensamos así. 

     




lunes, 5 de marzo de 2012

La Chicharra (La Razón)





A quien corresponda



Me ha cantado La chicharra desde el  limbo en que se encuentra que está muy decepcionada. Que se lo cuente a quien corresponda. No es visionaria dice, ni tiene ninguna capacidad especial, sólo que no se deja engañar. Va de rama en rama escudriñando el panorama e  intuye, y quisiera equivocarse, que la reforma laboral no va a sacar a nadie de la crisis (salvo a los de siempre), porque eso es una mentira que sólo algunos aceptan por pereza mental o comodidad para no tener que enfrentarse a la realidad. Una reforma que sólo habla de despidos nunca puede ser buena para el trabajador.
Me cuenta que ella  jamás ha vivido por encima de sus posibilidades. Nunca pidió un crédito para ir de vacaciones, ni estudió en colegios privados, y sólo hace uso de la sanidad pública. El cinturón siempre lo ha tenido bien apretado. Ya no hay más ojales para seguir apretando. Siempre ha pagado lo que debe, a si que no ha contribuido al fingido hundimiento de los bancos. No ha especulado con el dinero.
No se siente representada por nadie. Y espera que ningún mentecato botarate le diga que es el sistema, que tiene que ser así. Sí, así será, porque ella nada puede hacer, pero no porque lo acepte. No es una bravuconada, es que no quiere entrar en el  atontamiento senil de una sociedad petrificada en la que los golfos campan a sus anchas.
Tampoco cree en la justicia. Dice que la han secuestrado los jueces.
Somos más de dos los que pensamos así.