jueves, 1 de noviembre de 2012

La chicharra




PACTO SOSPECHOSO



Me gustaría saber qué es lo que verdaderamente hay detrás del pacto que han firmado la Junta de Castilla y León y el PSOE. En primer lugar lo que demuestra este acuerdo es lo cercanos que están  el partido socialista y el PP en materia económica y laboral. Se podría denominar pacto de no agresión. Tú no te metas conmigo y yo haré la vista gorda en otros asuntos. ¿Quién sale perdiendo siempre con estos sospechosos pactos? Lógicamente los ciudadanos. Ellos tienen  que seguir chupando de la teta de mamá política sea como sea. Y además lo reconocen sin sonrojarse,  el secretario regional socialista, Julio Villarrubia, a dicho este fin de semana que “El PSOE es lo importante”. Al menos no es cínico. Sabiendo que él vive  del partido, qué otra cosa va a decir.
Dicen que es un acuerdo básico en la Ley de Estabilidad Presupuestaria, estoy de acuerdo en eso: es su estabilidad presupuestaria, la de los políticos. Ya se acabó aquello de las ideas de derechas o de izquierdas; ahora sólo priman los intereses de los partidos, que es lo mismo que decir: sus propios intereses.  Lo dicen sin que se le caiga la cara de vergüenza. ¿O es que no la tienen?, me refiero a la vergüenza, cara mucha. Señalan desde el PP refiriéndose al PSOE: «Es más lo que nos une que lo que nos separa», no hace falta que lo juren.
Inderogables compromisos fisiológicos me obligan a dejar de escribir sobre este asunto. No puedo evitarlo, me produce retortijones… El resultado para ellos. 
Somos más de dos los que pensamos así.

lunes, 15 de octubre de 2012

La chicharra (Políticos decadentes)

                                                          


                          Por una vez, y sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con un juez. Concretamente con el juez Santiago Pedraz de la Audiencia Nacional que ha archivado la causa que tenía abierta contra los organizadores de la protesta «rodea el Congreso», el 25 de septiembre, justificando la concentración alegando «la convenida decadencia de la clase política». Creo que tampoco hacía falta que lo dijera un juez, porque es la auténtica realidad. Ese es el sentimiento de la mayoría de los ciudadanos con dos dedos de frente. Le ha faltado tiempo a todos los «politiquillos» que tenemos (de todos los colores) para salir en contra de este juez. Quieren seguir viviendo de la sopa boba.                                                                                   
                    Los políticos no son la solución, ellos son el problema. Y no lo dice una ácrata chicharra en un momento de aturdimiento mental. Según la última encuesta del CIS, hace tan sólo unos días, los ciudadanos consideran a los políticos como el tercer problema del país. Supongo que aún hay algún iluminado que cree que ellos nos van a sacar del atolladero en el que nos han metido. En fin... 
Dice Fernando Savater en uno de sus libros: «para que funcione aceptablemente la democracia son mucho mas peligrosos los imbéciles que los malvados. Sobre todo por su abundancia. Y porque hay que escucharlos». Desgraciadamente imbéciles tenemos a unos cuantos. 
              Así son nuestros políticos, uno del PP dijo que: «las leyes son como las mujeres, están para violarlas». Una sola frase con doble delito ¿Elementos así no tendrían que estar encerrados? 
             Somos más de dos los que pensamos así.  

viernes, 12 de octubre de 2012

La chicharra






Con compromiso



                  Me gustan los escritores comprometidos con la realidad social. Los que no se casan con el poder.  Renglones que laten juventud. Porque la buena literatura no envejece. La realidad tampoco. Voz encendida, sinceridad, estilo suelto del escritor que busca comunicarse, dardo encendido, hervidero de palabras en revolución, a través de sus madurados pensamientos. Relatos que hacen que el lector se siente, al fresco de su narración, a reflexionar sobre el propio vivir y ser. Si hay pesimismo hay que contarlo, desengaño, crítica agraz hacia el mundo que nos rodea, ya político, ya social. Por eso, para eso, están los escritores –filósofos- para ofrecer trochas meditadas, caminos con candil, cuchillos de beso. Cuentos que cuentan dudas existenciales, eterna duda unamuniana. Donde hay un cántaro de dudas, muy cerca está la libertad. Historias comprometidas. El pulso y el pálpito de quienes viven la interioridad social, rutinaria, diseñada por otros, suele ser el blanco, la diana de una mirada crítica y consecuente. Hacer sentir lo que hay y lo que se ignora. Lo que envidia el rico en el pobre, en una población mediatizada en la ignorancia, el dolor y la obediencia. Un diario de hechos, dolor, melancolía y reflejo;  con ironía y suavidad de lo sórdido. Los protagonistas observan, miran y dejan mirar. Relatos que tocan la fibra del lector. No es una bravuconada, sino el filtro que puede atenuar el atontamiento senil de una sociedad petrificada en la que los golfos (políticos y  sus correveidiles) campan  a sus anchas.
             Somos más de dos los que pensamos así.


miércoles, 19 de septiembre de 2012

LA CHICHARRA




Él no está triste


“Yo no estoy triste”, éstas son las palabras que le oí decir el otro día a un político de cuyo nombre no quiero acordarme, emulando a la frase  que dijo Ronaldo: “Estoy triste”. Mi perro pachón tampoco está triste, por cierto, tira un aire al susodicho político.
Naturalmente que él, el perro no, el político,  no tiene motivos para estar triste. Desde el trono se ven las cosas de otra manera. Además la culpa de la situación actual la tenemos los ciudadanos de a pie. Al menos nosotros somos los paganinis. ¿Por qué iba él a estar triste? ¡Ah!, y lo que peor le ha parecido a La chicharra, es que todos los correveidiles que estaban a su alrededor  le rieron la gracia, a pesar de que tiene menos gracia que un chiste a medias.
Pero se ríen  porque ellos tampoco están tristes, naturalmente tienen los bolsillos bien saneados. La mayoría de estos correveidiles son politiquillos,  asesores (digo amigotes) de confianza y otros cargos nombrados a dedo. ¿Cómo no se van a reír de las palabras de su amo aunque éste sea un pan sin sal? ¿Qué prueba han tenido que superar éstos  para ejercer ese cargo?
Los políticos en general no tienen motivos para estar tristes, ya lo sabemos, pero que te lo refrieguen en la cara,  es lamentable. Pero como vivimos en una sociedad abotargada, nadie se molesta por nada. Igual que mi perro, dame pan y llámame tonto. A mí todo esto me hace la misma gracia que un tropezón descalzo.
Somos más de dos los que pensamos así.   


lunes, 3 de septiembre de 2012

La chicharra




CAZADORES  DELINCUENTES



                                                                                                                   



La caza es un deporte que genera mucho dinero, especialmente a las administraciones. Los cazadores pagan por cazar porque la caza es, en nuestro caso, de la Junta de Castilla y León. Pero es de ellos sólo para recaudar. Los daños que provocan esos animales deberían de costearlos la administración. En cambio, cuando esos animales se comen la cosecha de los agricultores, o provocan un accidente, la responsabilidad de esos siniestros es de los titulares del coto.
Los cazadores no piden que sea como en Finlandia, que indemnizan al coto de caza en caso de atropello de alguno de los animales, pero tampoco ven lógico que sea el coto el que tenga que hacerse cargo de todos los daños. Incluso tienen que pagar por animales (como por ejemplo el zorro o el jabalí) que no forman parte de lo que se caza en ese coto. ¿Qué culpa tiene  un cazador,  la mayoría de las comarcas son de caza menor, de que cruce la carretera un jabalí?
Además, a veces los cazadores son tratados como delincuentes. Cada nueva temporada van imponiendo normas más severas y la vigilancia es cada año más estricta. La Guardia Civil tiene orden de recorrer los caminos en busca de  cazadores, escopeteros y galgueros, como si éstos estuvieran cometiendo algún delito.  Control sí, pero no acoso.
Dicen desde la Junta que lo hacen para preservar la caza. Una muestra de la inutilidad de estas normas es que cada año la población de liebres, perdices y codornices en Castilla y León  va descendiendo. Pero lo importante es recaudar.
Somos más de dos los que pensamos así. 

La chicharra




Leer (y III)

Vamos a echarle un poco de imaginación a esto de la lectura. ¿Nunca ha oído la llamada de un libro? A partir de ahora cuando entre en ese gran palacio de las letras que es la biblioteca, o en el templo de las palabras, que es cualquier librería, preste mucha atención. Aunque sólo sea como un juego:
¿Nunca ha oído los gritos de los personajes de los libros? Yo sí. Ellos me conocen, saben mis preferencias, pero también saben que no discrimino a nadie, soy un lector sin escrúpulos y todos quieren contarme su historia. Voy caminando por entre las estanterías distraído  y si  de repente miro  para un libro,  no es casualidad, algo  ha llamado mi  atención, son ellos: los personajes de los libros que han decidido salir de los límites de las páginas. Sí, ellos me provocan, me llaman,  necesitan vivir sus historias conmigo.  Con los lectores.  Los libros perderían su energía  y quedarían reducidos a una simple hojarasca inerte si no los leyéramos. Me decido por uno.
Cuando tengo un libro en la mano, siempre sigo el mismo ritual: La portada, contraportada,  las solapillas. Después compruebo  el número de páginas. Leo la primera, paso varias hojas, leo unas líneas… Le doy la vuelta como a un diamante en bruto, sólo queda pulirlo, sólo queda leerlo.  Por fin llega el gran momento. Uno de los momentos más emocionantes, ese instante único que precede a la lectura. “La promesa de la lectura”, decía Italo Calvino.
Descartes dijo: “Pienso luego existo”. Yo digo: “Leo, luego existo”.
Somos más de dos los que pensamos así.

lunes, 6 de agosto de 2012

La chicharra




Leer (y II)





“Leer perjudica seriamente a la ignorancia”. Para evitar esa ignorancia, los libros, al igual que las bicicletas, también son para el verano. Leyendo vivimos muchas historias a la vez. Es evidente que leer  ayuda a adquirir conocimientos y a desarrollar la imaginación. Leer es aprender,  libertad, cultura. Más de uno estará pensando, voy a ser futbolista, no me hace falta leer. De la lectura, de la educación que te da la lectura también depende tu futuro.
 Dicen que  leer es volver a vivir. Yo digo que es vivir un millón de veces. ¿Cuántas vidas hay en cada libro? Muchas sin duda. Pero ojo, leer no tiene que ser una condena. Hay que leer por gusto, por puro placer. Pero en todo tiene que haber un aprendizaje. Al igual que a los ocho años no se puede jugar la Champion Ligue de fútbol, tampoco se puede obligar a ese mismo chico, como hacen en algunos colegios, a leer el Quijote. Porque lo lógico es que le cojan manía a la lectura.  
Leer es sin duda, una de las mejores formas de entretener el aburrimiento. Además, hay pocas cosas que den el placer de la lectura, ese  acto íntimo y silencioso de desflorar un libro. Ya lo dijo Borges: “la lectura es una forma de felicidad”. Todos los libros tienen algo interesante que contar, incluso aquellos que aún no han sido escritos. Siempre es un buen momento para leer: clásicos, novedades, libros que ya has leído, o ese otro que nunca has leído y siempre simulas  haber leído.
Somos más de dos los que pensamos así.